27/10/14

Sara - Capitulo 1



Capitulo 1

Cerré los ojos con mas fuerza intentando ignorar el goteo que retumbaba por las paredes.

-Clara- Me llamo una aguda voz.

 Sentí una helada mano tocando mi brazo, me estremecí. Sara rara vez me tocaba, ella sabia que eso me incomodaba y para ser buena hermana, solo lo hacia en ocasiones especiales o de suma importancia. Lastima que esas ocasiones se trataban de un hecho mortal. 

-Clara, ven- Insistió, el goteo de agua retumbando cada vez mas fuerte.


Si Sara perdía la paciencia solo significaría mas desgracias para mi, por lo que abrí mis ojos para encontrarla de pie a mi lado extendiendo las manos juntas hacia mi, con los puños cerrados, su vestido floreado, chorreando agua y rasgado en algunas parte de los extremos. Sus oscuros ojos brillaban en la penumbra de la habitación y la palidez de su piel lucia mas opaca de lo normal. Abrió los puños para enseñarme una pequeña mariposa con las alas de intensos tonos azules. 

-Sara, ¿pero que estas...?- Antes de que pudiera terminar de hablar, ella se llevo un dedo a los labios, un gesto que pedía silencio. 

Dejo ir a la mariposa y sonrió con dulzura mientras la miraba volar hacia el cielo, sus oscuros ojos ensombreciéndose ligeramente. Seguí su mirada para encontrarme el cielo mas azul que vi en mi vida, solo una vez había visto el cielo deslumbrar con tan hermoso color. El día de nuestro onceavo cumpleaños. El mismo día de la muerte de Sara.

Baje la mirada hacia mi hermana muerta solo para encontrarla mirándome también. Ya no sonreía. Su rostro reflejaba una triste y desesperanza infinita, sus hombros estaban hundidos como si estuviera cargando algo muy pesado sobre ellos, su boca estaba entre abierta como si las palabras se hubieran quedado congeladas en ellos.

-¿Sara, que pasa?- Le pregunte intentando acercarme a ella, odiaba ver a mi hermana en aquel estado, pero mis pies se negaron a moverse, mire hacia ellos solo para comprobar que no había nada sujetándolos, era como si una fuerza invisible me impidiera moverme. Volví a mirar hacia mi hermana quien ahora tenia los ojos cerrados, grandes gotas de agua empezaron a gotear de todo su cuerpo hasta el suelo, salpicándolo todo.- Sara...

Mi hermana gemela abrió sus ojos y me dirigió una mirada llena de dolor y suplica. "Ayúdame" vocalizo con sus labios antes de desaparecer en el aire, solo un charco de agua en el suelo quedo como evidencia de que había estado allí.

Empezó a llover, agua helada cayendo sobre mi, me cubrí con los brazos para intentar mantenerme caliente y al mirar a mi alrededor encontré solo paredes, largas y altas  paredes de casi 3 metros de alto y cubiertas con baldosas negras. Estaba dentro de una piscina y el agua de lluvia estaba llenándola. 

De pronto la lluvia cayo con mas intensidad y rapidez. El agua me cubría hasta la cintura y mis pies aun se negaban a moverse. 

-¡Ayuda!- Grite- ¡Ayúdenme!¡Por favor, auxilio!

El agua ahora llegaba hasta mi cuello, hice otro intento fallido de mover mis pies para nadar, yo sabia nadar, pero si mis pies se obsesionaban con la idea de mantenerse pegados al suelo no habría mucho que pudiera hacer para salvarme. Moví mis brazos, salpicando agua, casi aleteando con ellos. Pero igual que antes, nada sucedió. Entonces el agua me cubrió totalmente, rebozando la piscina y manteniendome en el fondo de esta, sin ni siquiera dejarme tiempo de tomar aire. 

"¡Voy a morir!" pensé, y me di cuenta que era verdad. Moriré ahí, en una piscina llena de agua de lluvia, olvidada por todos. Pero ocurrió algo inesperado: mis pies de pronto quedaron libres, permitiéndome nadar hasta la superficie. Creo que nunca había nadado tan rápido en mi vida.

Aspire una gran bocanada de aire llenando mis pulmones con todo el oxigeno que me fue posible. Moví mis brazo para mantenerme a flote, y mire a mi alrededor, todo se hallaba borroso, que extraño. Nade hasta la orilla de la piscina, me sostuve del borde y tome impulso para salirme de ella pero alguien me tomo por los hombros y me volvió a zambullir en el agua, manteniendome en el fondo de la piscina. Luche como pude con quien fuera que me mantenía hundida, jale mechones de cabello, lance puñetazos a todos partes, pero no me soltaba. Mire hacia arriba con desesperación para encontrarme con los ojos mas azules que había visto, del mismo color que había estado el cielo minutos atrás. No identifique nada mas, pues todo se hallaba borroso y las punzadas que me producían el agua helada no me permitían pensar con claridad.

"Descuida, Clare, todo acabara pronto." La voz de mi hermana retumbo en mi cabeza. Sentí su mano tomar la mía y entonces solo cerré los ojos con mas fuerza, mientras el agua llenaba por completo mis pulmones.

Abrí los ojos y tome una gran bocanada de aire. Mire a mi alrededor con desesperación y me di cuenta que estaba en mi habitación, me senté en la cama., las sabanas se pegaban a mi piel por el sudor, al igual que mi cabello se pegaba a mi cara. Todo había sido un sueño. Una pesadilla. Suspire con alivio y deje vagar mi mirada en la silla de mi escritorio. Había alguien sentado en ella. Sara me devolvió la mirada desde el otro lado de mi habitación, me dirigió una siniestra sonrisa que me heló la sangre. 

-Feliz cumpleaños, Clara.- Dijo, antes de desaparecer.

Mire el reloj de mi pared para darme cuenta de que era ya media noche, por lo que oficialmente era 1 de Noviembre, el día de mi cumpleaños. El de Sara y el mio. Solo que Sara había muerto este día, hace seis años atrás, y desde entonces yo había estado teniendo este mismo sueño una y otra vez. Esos ojos azules me perturbaran durante todo el día , y no solo eso, Sara actuaba de forma mas violenta durante este día, insistiendo, tratando de encontrar alguna forma de llevarme con ella a la muerte .  El año pasado a duras penas había logrado sobrevivir a las acciones que tomo...Odiaba mi cumpleaños, en vez de estar feliz por un año mas, debía luchar para vivir un día mas, siempre era igual, solo que cada año mi hermana actuaba con mas violencia. 

Cansada de todo,desvié la mirada hacia la ventana de mi habitación, y ahí estaba ella: la mariposa de mi sueño. Aleteo con sus hermosas alas azules, como saludándome, y luego se fue. Eso era nuevo.

5 comentarios:

  1. Sin palabras. Maldita Sara. Sé que todavía tiene mente de niña y que está perturbada y tal, pero ..... matar a Clara?? A ver cómo acaba la cosa, ya me tienes en vilo. Un beso!!
    PD: Te puedes creer que mientras escribo están diciendo en las noticias "las mariposas aún no se van a dormir" Tengo miedo "-.-

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  2. Debes seguir escribiendo la novela, es preciosa...
    Me ha encanatado.

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  3. Y solo tienes 16 años Green ?? Increíble tu imaginación....los pelos como tachas.....no se pq pero Sara esta haciendo participe de su muerte,como la mataron, a su hermana....voy a seguí leyendo

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  4. Una historia increíble ^^ Seguiré leyendo los capítulos en cuanto pueda :)
    Me ha gustado mucho!
    Un beso! ^^

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  5. La piel de gallina, qué mal rollo da Sara, la verdad, no me imagino lo que tiene que ser para su hermana luchar por mantenerse viva. Esperemos que logre romper la maldición de su hermana, o algo.
    ¡Un besín!

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