19/11/14

Mi ultimo delirio con Peter Pan - Gleinsmar Marin


Sentía como si mi piel ardiera en llamas, mi cabeza palpitaba, pero aun podía sentir como el frío recorría mi cuerpo entero. 

Mi madre iba y venia de mi habitación intentando hallar la forma de bajarme la fiebre, mi padre había ido con mis hermanos en busca de un doctor que pudiera atenderme cuanto antes.  Y Nana, mi hermosa san bernardo, apoyo su hocico en mi pierna, mirándome con tristeza.

Acerque débilmente mi mano hacia su cabeza y la acaricie con cariño.


-No te preocupes, Nana, todo saldrá bien. El vendrá por mi, y entonces todo se arreglara.

Ella seguía dirigiéndome aquella mirada, así que mire hacia la ventana impaciente. ¿Cuando vendrá Peter a buscarme? Ya era medianoche, se le estaba haciendo tarde. 

Los blancos copos de nieve se pegaban a la ventana y minutitos después se derretían. Mi madre había encendido la calefacción para mantener la casa caliente, en especial mi habitación. Eso no lograba entenderlo ¿Si una persona tiene mucha fiebre, no significa que deben llevarla a un ambiente frío? No sabia la respuesta, antes la sabia, solo que en este momento mi cabeza palpita con tal intensidad que me hacia imposible pensar con claridad.

Cerré mis ojos por un momento. Hacia ya tres noches que tenia fiebre, solo que hoy mi temperatura subió mas que nunca. Lo bueno era que cada una de esas noches había visto a Peter Pan. Así es, existe, y ayer antes de irse me dijo que hoy me llevaría a nunca jamas. Cuando le conté esto a mis hermanos ellos no me creyeron, dijeron que habían estado conmigo en todo momento y que no vieron nunca a ningún chico. Al parecer solo yo podía verlo.

Seguro tiene una buena razón para tardarse tanto...

Escuche el leve sonido de una campanita. Abrí mis ojos de golpe, y me encontré a Peter sonriéndome desde el otro lado de la ventana.

Mi madre había ido al baño a llenar la bañera con agua tibia para intentar bajarme la fiebre, así que aproveche ese momento para ponerme de pie e ir hacia la ventana. Al principio me maree y casi caigo al suelo de lo débil que estaba, pero reuní todas las fuerzas que me quedaban y logre recuperar el equilibrio.

Quite el pestillo de la ventana y las abrí de par en par. El helado aire me golpeo fuerte, estuve a punto de caer de nuevo, pero Peter me tomo por el codo y evito que me cayera al suelo. Me apoye en el alfeizar de la ventana para mantener algo de estabilidad, Peter se rió ligeramente de mi, sin malicia. Volando frente a mi, a varios metros del suelo, extendió una mano en mi dirección.

-Ven conmigo, Wendy, donde los sueños nacen, y el tiempo no existe. Solo necesitas pensar en cosas felices, y tu corazón volara, para siempre, en la Tierra de nunca jamas.- Me susurro. Lo que me dijo fue tan perfecto que ni el viento quiso llevarse sus palabras.

Me puse de pie sobre el alfeizar de mi ventana, la fuerte brisa azotaba mi camisón y mi cabello, el viento helaba mis descubiertas piernas, pero en cuanto tome la mano de Peter, todo eso desapareció. Una maravillosa calidez se extendió por todo mi cuerpo y de pronto deje de sentir frío y dolor. Vi una reluciente luz detrás de Peter, supongo que era campanita, pero la luz era muy extensa así que imagine que un montón de hadas habían acompañado a Peter a venir por mi.

Di un pequeño paso hacia adelante, quería abrazar a este chico que nunca jamas creció. El aun sujetaba mi mano, pero extendió los brazos como si esperara que yo me hundiera en ellos con un abrazo. A veces pienso que este guapo muchacho podía leer mi mente.

En el momento justo que di el ultimo paso, saltando fuera de la ventana, escuche la voz de mi madre gritar:

-¡Wendy, no!

Creo que intento alcanzarme. Si lo hizo fue demasiado tarde, porque yo ya me hallaba en los brazos de Peter, sintiéndome mas ligera que nunca. Como si mi alma ya no cargara con el peso de mi cuerpo, porque así fue. La fuerte fiebre había consumido mi cuerpo, pero Peter me había ayudado a liberarme de el. 

Ahora yo también podía volar y, tomada de la mano de Peter y las demás hadas, juntos nos dirigimos al País de Nunca Jamas.

3 comentarios:

  1. ¿Pero qué...? A ver, la fiebre la hace delirar y creer que está Peter o está de verdad??? Se ha matado? Es que acostumbrada a leer tus dramas no sé que pensar >.< Igualmente me ha gustado el texto, me encanta como escribes ^.^
    Un beso!!

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    Respuestas
    1. Eso queda a tu interpretación :3 por eso he dejado el final tan abierto.
      Un beso!
      Pd: gracias por leer mis relatos *-*

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