7/12/14

La campanilla de Viento - Teresa

Les traigo un magnifico relato de mi compañera Nephilim, Tesi. Esta preciosa, lo ame *o* no pude dejar de leer hasta el final.

La campanilla de viento


Una suave brisa entra por la ventana y el tintineo de la campanilla de viento me despierta. Sonrío.

Unos días antes…

Laia me había invitado a pasar un fin de semana en casa de sus abuelos, junto al lago Weiton, para ir juntas al festival de verano, y después de una semana de trabajo duro para convencer a mis padres de que me dejaran ir, pude llamarla y aceptar su propuesta. Cinco días después, estaba en la estación con Laia y las maletas para ir en tren hasta Cominville; allí nos recogería su abuelo.

Estuvimos hablando mucho rato, pero a mitad de camino nos quedamos dormidas. Cuando me desperté, Laia no estaba a mi lado, sólo nuestras dos maletas reservando el sitio. Miré extrañada a ambos lados del vagón, pero como no la vi, decidí ir a buscarla. Crucé tres vagones sin ver rastro de ella, y al cuarto entré tan rápido que choque con la persona que estaba de pie al otro lado. Del susto di un paso atrás y tropecé. Me hubiera caído si él no me hubiera sujetado. Si… él. Era alto, de pelo castaño y ojos oscuros. Su ropa tenía pinta de ser cara, así que debía ser algún niño rico. Bueno, de niño nada, porque era más alto que yo.

-¿A dónde vas con tanta prisa?- preguntó incómodo.
-He perdido a mi amiga- respondí- ¿Y tú que haces en medio del pasillo?- dije frunciendo el ceño.
-¿No sabes quién soy?- parecía sorprendido.
-¿Debería?
-Mmm, no, no, solo que…
-¿Has visto a una chica bajita, morena y con los ojos grandes?- le interrumpí recordando que Laia había desaparecido.

Como seguía mirándome con cara de sorpresa y no parecía que fuera a responderme, me despedí molesta y di media vuelta para volver a mi sitio; quizá ya había regresado. No me equivoqué, al entrar al vagón, Laia agitó la mano en el aire a modo de saludo. Cuando me senté a su lado vi que había una bolsa llena de comida en el suelo, entre lo(s dos asientos. <<Claro, el vagón restaurante. Debería haber ido allí directamente>>. Tardamos veinte minutos en llegar a la estación, donde nos esperaba el abuelo de Laia para llevarnos hasta su casa.

El festival era sobre una pequeña colina desde la que había unas vistas maravillosas del lago Weiton. Había puestos de feriantes para los que quisieran jugar, de comida muy variada y de objetos artesanales. También había puestos donde te pintaban la cara como quisieras y otros con pequeños escenarios donde se representaban obras con marionetas. Estos eran sobre todo para niños, pero también acudían personas más mayores. Las casetas estaban colocadas de manera que formaban un pasillo, y a modo de cubierta, había luces de colores que cruzaban de un tejado a otro. Todo parecía muy entretenido, así que Laia y yo recorrimos el festival de punta a punta varias veces.

-Voy a por algo de comer, ahora vuelvo- me dijo Laia antes de desaparecer entre la multitud y dejarme sola en el banco. 

Mientras esperaba me dediqué a observar a la gente, y de repente, mis ojos se cruzaron con los de otra persona. Iba con capucha y la cabeza gacha, pero aun así lo reconocí, era el chico del tren.

Continuara...
(Clic AQUI para seguir leyendo el relato)
Teresa

A que esta hermoso :3

¿Que les pareció?

4 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho.... tengo que seguir leyendo!!!

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  2. Ohhhhh O_O
    Me encanta, gracias Mar, eres un amor. Ahora me siento mal porque ni siquiera he hecho todavía la entrada de tu iniciativa. Voy a hacer algo yo también, voy a intentar ayudarte tanto como tú estas haciendo conmigo. Un beso muy grande Mar <3

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  3. Ya leeré el final, pero me has llamado la atención, mola kiss

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  4. ¡Hola! :D
    Nos ha gustado mucho mucho ^^
    Un besote ♥
    ~Librería Lunática

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